Según los registros oficiales, una menor fue encontrada sin vida en territorio de Baja California, lo que ha encendido los focos de la prensa sobre las secuelas del fenómeno meteorológico conocido como Simón. El caso se suma a otra tragedia semejante que cobró una vida en Guerrero, donde el viento y las inundaciones ocasionaron pérdidas humanas. Las autoridades locales han señalado que ambas situaciones podrían estar vinculadas a decisiones políticas emergentes derivadas del desastre, aunque aún persisten interrogantes sobre la responsabilidad institucional. La nota resalta la necesidad de una mayor fiscalización y apoyo a las familias afectadas, mientras los medios continúan informando sobre el avance de las investigaciones.

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