Celia Pulido, a sus 23 años, ostenta el récord de medallas en una sola edición de Juegos Centroamericanos. Dejó el listón en alto y, con esa reputación, entrenará y competirá durante los próximos dos años antes de llegar a los Olímpicos de Los Ángeles 2028. “No me presiona, no me rompe mentalmente ni me pone presión extra; la verdad, me motiva aún más. Es cosa de manejar la presión; las expectativas llegan a tumbar a un atleta o a ser pesado mentalmente, porque ya nos ponemos presión nosotros mismos. Si nos enfocamos en lo que otros esperan, se convierte en una carga mental muy grande, pero lo que pienso hacer es seguir enfocándome en lo que puedo controlar, en mi día a día. Necesito seguir entrenando como lo he estado haciendo”.
Celia atendió a El Economista una semana después de ganar las 11 medallas en los Centroamericanos 2026 (8 oros, una plata y dos bronces). Seis medallas las logró en categoría individual y cinco, en pruebas de relevos. Ella sabe que se espera excelencia de su parte, maneja sus propias redes sociales y está al tanto de los comentarios. “No creo que deba cambiar nada. La verdad, me entreno muy bien. Todos los días doy mi 100% y la mentalidad la trabajo en los entrenamientos. Puedo ver en redes las cosas que dicen de mí o de otros deportistas. Simplemente lo tomo de la mejor manera, con motivación y energía para decirme: ‘qué privilegio y afortunada soy, porque muchos atletas quisieran tener este reconocimiento o cobertura en redes sociales o televisoras’”.
Celia ya conoce de escenarios grandes. El año pasado compitió en el Campeonato Mundial de Natación de World Aquatics en Singapur (11 de julio al 3 de agosto de 2025); para ella, esa fue una mejor experiencia que los propios Olímpicos de París 2024, porque meses antes de la justa le cruzó por la mente la idea del retiro. En su trayectoria también tiene los Panamericanos de Lima 2019 y los Panamericanos Junior de Asunción 2025. En la villa olímpica de París, con toda la presión y autoexigencia que ella misma se impuso, no disfrutó del todo la estancia. Sin embargo, resumió su primera experiencia como una recompensa a su esfuerzo.
“¿Qué esperas de ti en Los Ángeles 2028?” — “He madurado como atleta y como persona, pero más que eso es cómo tomaré el ciclo olímpico. La verdad, antes de clasificar a París, buscaba la manera de ser olímpica y todo giraba en torno a eso. Después te das cuenta de que los Olímpicos no son el punto máximo; son más gratificantes las competencias que te llevan a la clasificación, que los propios Olímpicos. Desde París he disfrutado mucho más las Copas, campeonatos o cualquier competencia de natación. Quiero disfrutar el camino, no solo pensar en llegar a Olímpicos”.