El Pleno de la Cámara de Diputados discutirá este miércoles la llamada 'ley antimemes', una reforma que ya obtuvo media sanción por el Senado y que busca sancionar el uso indebido de la identidad gráfica de instituciones públicas. Sin embargo, la minuta mantiene abierta la polémica sobre posibles efectos en la libertad de expresión.
El presidente de San Lázaro, Raúl Bolaño, defendió el proyecto y dejó en manos de la comisión y del Pleno la posibilidad de incorporar cambios para proteger expresamente la sátira política. 'Yo no creo que se esté acabando con la libertad de expresión', sostuvo Bolaños este martes. El diputado del Partido Verde argumentó que existen casos en los que se utiliza la imagen de la Presidencia y de instituciones públicas para engañar a la ciudadanía, por lo que consideró necesario establecer sanciones. Sin embargo, el presidente de la Mesa Directiva reconoció que podría incorporarse una reserva para dejar a salvo el periodismo, los memes y la parodia política. 'Si en algo serviría para garantizar la libertad de expresión, yo no lo vería mal', afirmó en conferencia de prensa, aunque aclaró que no le corresponde ordenar modificaciones al dictamen. La decisión, dijo, dependerá de lo que resuelva el Pleno.
La oposición señala que el problema está en la modificación del artículo 403 Bis de la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial. La minuta contempla penas de uno a cinco años de prisión y multas para quienes utilicen, a escala comercial, la identidad gráfica institucional, dominios electrónicos o documentos oficiales para inducir al error o engaño con la intención de cometer un ilícito. Morena sostiene que deben concurrir los elementos previstos en la norma para configurar el delito, pero la oposición advierte que la falta de excepciones expresas en la normativa puede dejar margen a interpretaciones que afecten la crítica al Gobierno.
Durante la discusión en el Senado, la oposición también criticó el proyecto. En la Comisión de Justicia, donde hoy fue aprobado el dictamen con 23 votos a favor y 10 en contra, la morenista Estela Carina Piceno defendió el dictamen y argumentó que la reforma exige que coincidan el uso de identidad gráfica institucional o documentos oficiales, la escala comercial y la intención de engañar para cometer un ilícito. Si falta uno de esos elementos, sostuvo, no se configura el delito. También defendió los cambios para combatir la piratería y facilitar el inicio de investigaciones.
Desde la oposición, los cuestionamientos apuntan a que el texto no excluye de manera explícita los usos periodísticos, educativos, artísticos, satíricos o de crítica política. Ese reclamo se mantiene pese a que el Senado ajustó la propuesta original y redujo las penas previstas.
Al mismo tiempo, hay otra reforma que ya aprobó Diputados y que suele recibir el mismo nombre de 'ley antimemes', aunque tiene un objetivo diferente. Ese proyecto modifica la Ley Federal del Derecho de Autor y establece obligaciones para las plataformas digitales frente a contenidos que infrinjan derechos de autor. La minuta que se discutirá en la Cámara baja este miércoles, en cambio, modifica el marco penal y la legislación de propiedad industrial para sancionar conductas relacionadas con el uso fraudulento de la identidad institucional.