El Presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció este lunes la convocatoria de elecciones generales anticipadas para el próximo 29 de noviembre, poniendo fin antes de lo previsto a la actual legislatura. Sánchez señaló en una declaración institucional desde el Palacio de la Moncloa, sede del Ejecutivo, que había comunicado previamente su decisión al Rey Felipe VI, según dicta la legislación española, y defendió la necesidad de renovar el respaldo ciudadano para continuar desarrollando la acción del Gobierno. "Quedan muchas metas por conquistar", afirmó el jefe del Ejecutivo quien sostuvo que "para hacer más, necesitamos renovar y ampliar el apoyo de la gente". El titular del Ejecutivo defendió el balance del Gobierno de coalición progresista, al que atribuyó avances en crecimiento económico, creación de empleo, reducción de la pobreza y la desigualdad, ampliación de prestaciones sociales y transición energética. "A lo largo de estos tres años, nuestro país se ha convertido en la economía que más crece y más empleo crea de toda la Unión Europea", sostuvo Sánchez detallando que estos resultados se alcanzaron pese a las emergencias afrontadas durante la legislatura, las tensiones internacionales y las dificultades parlamentarias. Afirmando que su Gobierno ha tenido "que lidiar con la peor oposición que ha conocido nuestra democracia. Una oposición sin sentido de Estado que no ha parado de cuestionar la legitimidad de nuestro sistema electoral", acusó a la oposición "de bloquear medidas y votar en contra de políticas que eran buenas para el País, y de usar su poder autonómico para boicotear políticas buenas para la gente de a pie". El Mandatario reconoció, sin embargo, la existencia del descontento ciudadano y limitaciones en la gestión del Ejecutivo. "Nosotros mismos hemos cometido errores y no hemos logrado hacer todo lo que nos habíamos propuesto", admitió. Añadió que todavía quedan "muchos problemas que resolver, sobre todo en el ámbito de la desigualdad, los servicios públicos y del acceso a la vivienda", y defendió la necesidad de ampliar la mayoría parlamentaria para acometer las reformas pendientes. Sánchez presentó los comicios como una elección sobre el rumbo del país ante los desafíos climáticos, sociales y tecnológicos. "Ha llegado, por tanto, el momento de que los españoles y las españolas decidáis qué futuro queréis para sí mismos y para su país", declaró. Frente a lo que describió como la decisión de sumarse a una "ola ultraderechista que involuciona allí donde gobierna" o de que España continúe siendo "un baluarte de apertura y de justicia social y de responsabilidad medioambiental", expresó su confianza en volver a obtener el respaldo electoral. En una declaración tras el anuncio electoral de Sánchez, el líder del principal partido de oposición, Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, pidió a los españoles respaldar un cambio de Gobierno en las elecciones generales del 29 de noviembre y afirmó que "por fin España dirá lo que piensa". Feijóo subrayó que los comicios trascienden la competencia entre partidos y determinarán el rumbo del país. "La pregunta que le propongo a los ciudadanos es si quieren cuatro años más de lo que estamos viviendo o si quieren dar una oportunidad al cambio", manifestó. El dirigente opositor acusó al Ejecutivo de deteriorar las instituciones, la gestión del dinero público y la convivencia, y sostuvo que la permanencia en el poder ha sido su principal objetivo. Considerando que el próximo Gobierno deberá afrontar numerosos problemas y reformas profundas, Feijóo afirmó que "el daño ha sido descomunal, pero no ha sido irreversible". "Lo que está en juego en las próximas elecciones ya no es la mera alternancia, es la necesidad imperiosa de abordar una reconstrucción nacional", declaró. La convocatoria de elecciones anticipadas llega tras una semana de movilizaciones en diversas ciudades españolas, incluida una multitudinaria acampada en la Puerta del Sol de Madrid, para reclamar medidas urgentes que garanticen una vivienda digna y asequible y frenen los desahucios. En ese contexto, el Gobierno impulsó dos decretos sobre vivienda que el Congreso de los Diputados rechazó el pasado viernes, en un nuevo revés para un Ejecutivo que ha dependido del respaldo de distintos grupos parlamentarios para aprobar sus iniciativas. La decisión de Sánchez de adelantar los comicios deberá ahora formalizarse mediante el decreto de disolución de las Cortes Generales y convocatoria electoral. La legislación española establece que, en caso de disolución anticipada, las elecciones deben celebrarse 54 días después de la convocatoria, plazo que sitúa los comicios en el domingo 29 de noviembre. El adelanto pone fin a la legislatura iniciada tras las elecciones generales de julio de 2023, que debía concluir en 2027. Los españoles acudirán así nuevamente a las urnas para elegir al Congreso de los Diputados y al Senado, de cuya nueva composición dependerá posteriormente la formación del próximo Gobierno. Con información de Xinhua

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